Reflexiones Hmno Fr José de la Cruz sobre el jueves santo

Hoy es Jueves Santo… Al igual que Jesús celebremos en nuestra casa la Pascua, con los nuestros…

En la cena de hoy escucharemos con especial solemnidad que nos decías tu mandamiento nuevo: Que os améis los unos a los otros como yo os he amado.

Tantos mandamientos que deben observar los judíos y hay uno nuevo que los sustituye a todos y que es el único que nos pides. Amarnos unos a otros no es complicado cuando hay correspondencia. Pero es la coletilla “como yo…” la que nos deja inquietos.

Recordamos ahora que tiempo atrás nos habías encargado amar, incluso, a nuestros propios enemigos. Luego, en la cruz, implorarás al Padre el perdón para tus verdugos.

Ahora comprendemos. Se trata de un amor que no se niega a nadie, que no pone límites, que trasciende la ley de la correspondencia;
desinteresado y entregado hasta dar la propia vida, como el tuyo.

Tú eres la imagen de Dios y Dios no niega su amor a nadie. Por eso tú amas a todos,
incluso a quienes te matan. Quieres, por tanto, que el nuestro, como el tuyo, sea también un amor para todos, desinteresado y entregado; un amor que es ofrenda, que es donación. Un amor superior al que estamos acostumbrados.

Porque lo nuestro es aspirar a encarnar en nuestra vida la mirada de Dios, que ve en todos a sus hijos y que confía en su superación y en su conversión.

Amemonos pues hermanos como Él, nos amó y nos ama… Recordándolo y reconociendole siempre en la Eucaristía, que ha de ser nuestra fuerza y alimento para amar a los demás como Cristo mismo ama.